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jueves, 19 de diciembre de 2013

A lo que el cielo no pudo esperar

Por Daiana Gimenez


—La próxima vez que vengan va a estar más lindo —dice Javier. Tiene 21 años, el pelo ondulado, una barba incipiente, y un brillo en la mirada. Lleva una remera del Indio Solari; lo va a ver cada vez que puede, como a su otra pasión: Almirante Brown. Tiene un pantalón corto negro que dice CJS, la forma en que suele identificarse a Callejeros.
Javier es de La Matanza. Todos los días se toma el bondi a metros del santuario de Cromañon, así que pasa. Le da lástima como está. Ya no va nadie, dice. Nadie lo cuida. Así que se llevó una pala y un machete para limpiarlo. Para sacarle la maleza.
Tenía 12 años cuando ocurrió la tragedia de Cromañón.  Él no fue. No estuvo en ese recital porque días atrás ya había ido a verlos.  Desde los 10 años seguía a Callejeros; por lo general  iba con Lucas, su mejor amigo. Vivian juntos. A los recitales, a todos lados juntos. Cuando habla de él sus ojos marrones se iluminan más.
Hoy Javier tiene tatuada en su pierna derecha la palabra Callejeros junto con las zapatillas colgando, en amarillo y negro,  y el nombre de su amigo abajo.
El 15 por ciento de los muertos esa noche no había cumplido aún los 16 años; el 20, no llegaba a la mayoría de edad.  Lucas Gabriel Pérez figura como la victima 139, tenía 12 años. Era hincha de boca y  estudiaba en el Instituto Buenos Aires, de Isidro Casanova. La causa de su muerte: asfixia. Su foto en el santuario muestra un chico con una sonrisa tímida, una mirada decidida, gorra blanca y remera amarilla.
"No me dejaron verlo. Me dieron una bolsa con un cuerpo que, me dijeron, era mi hijo. Lo busqué dos días. Recorrí todos los hospitales", recordaba ante La Nación, un año después de la tragedia, Hilda Alvarado, madre de Lucas.
El 1 de noviembre Lucas hubiera cumplido 21 años. No recibió los saludos, a diferencia de muchas otras víctimas, con un cartel colgado en el santuario sino en las redes sociales. Javier en su cuenta de Facebook le deseaba un feliz cumpleaños lamentando no poder decírselo “en la cara” pero “más allá del dolor, tengo toda la paz del mundo al saber que todo lo que hago, todo, te pido opinión, consejo o simplemente una señal para ver si está bien o mal…te extraño tanto corcho, pero bueno, sé que un día nos vamos a encontrar y vamos a ser lo que supimos ser…”
La noche del 30 de diciembre la calle Bartolomé Mitre se vio repleta de gente. Corriendo los que podían, arrastrándose otros. Ante la lentitud de los sistemas, muchos chicos que pudieron salir esa noche volvieron a entrar para sacar gente, arriesgando su vida. Se calcula casi la mitad de las muertes de esa noche fueron chicos que ingresaron nuevamente al boliche.
El santuario se divide en dos partes y en muchas historias. La primera de estas partes está sobre Bartolomé Mitre, en la esquina con Ecuador, a unos 50 metros del boliche. Una cruz y una estrella de David se levantan  en la entrada de “El santuario de nuestros ángeles del rock” junto a unos banquitos desde donde se puede ver este homenaje hecho por familiares, amigos y sobrevivientes de Cromañón.
Un reloj de pared marca las 7.30 aunque sean las 16hs. Antes tuvo sus agujas pegadas con cintas en las 22.50, hora en que el 30 de diciembre de 2004, se desataba el incendio,  consumiendo así el futuro de 194 personas. Ahí están sus rostros, en una gran galería fotográfica que los inmortaliza en la memoria. Quizá uno de los objetos más significativos sean las zapatillas, que ya no tienen el color que tenían, que hace casi 9 años están colgadas ahí.
Los pedidos de justicia se hacen presentes con stickers, banderas y  recortes de diarios. El santuario señala con el dedo a Aníbal Ibarra, el entonces intendente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Omar Chabán, el gerente de Cromañón, quien fue detenido en diciembre pasado.
La segunda parte del Santuario está cruzando la calle, dedicado “A lo que el cielo no pudo esperar”. Ahí las fotos están llenas de hollín, por el paso de los autos. Un nylon busca protegerlas inútilmente de la lluvia; hay masetas sin flores ni tierra. Un cartel pide que no se orine ni se ensucie este lugar: lo primero, en apariencia, no pasa; lo segundo, sí. Botellas, plásticos, papeles, folletos pueblan el suelo.  A eso se le suman los yuyos y un pastizal que nace entre las piedras.
Ahí, entre medio de ese olvido, a los pibes se los recuerda.  “No permitas que olvidemos tu voz, ni tu sonrisa, ni tus abrazos de oso…” le escribió su familia a Leandro Schipak, un joven de 24 años, para el quinto aniversario de la tragedia. Dani le escribe  en cursiva a Tefi “es mi estrella, mi Dios, mi razón” citando a Callejeros; abajo, Juan, el 1 de julio de éste año, le escribe que siempre va a estar en su corazón.  A Abel, alguien en una larga carta dice que lo extraña. Es Sandra, su hermana, que dice estar orgullosa de él, y que sólo espera soñarlo para así compartir unos instantes juntos. Para recordar a Seba, Kari escribió junto a su foto “En mi corazón Gallina y Ricotero vivirá la sonrisa de un bostero”. A Diego Reinaldo Maggio le escribe su hermano menor, contándole de los nervios de esa noche, la desesperación por no saber nada de él, de imaginarse lo peor y que finalmente sea lo peor. Las palabras se repiten, el dolor de todos es el mismo.
Para Javier “no hay justicia, quienes están presos son ‘perejiles’. Entre ellos, Callejeros.” Como muchos, él cree en la inocencia de la banda. Este hincha de La Fragata también se pone la albinegra en defensa de los músicos, esa camiseta que reza “Justicia, Callejeros Inocentes” al igual que un gran número de artistas y referentes de nuestro país como Adriana Varela, Martin Palermo, Víctor Hugo Morales, Carlitos Tevez, León Gieco y  Estela de Carlotto.
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo tiene un nieto involucrado de forma más directa. Es Juano Falcone, músico de Casi Justicia Social, la banda encabezada por el Pato Fontanet luego de la disolución de Callejeros. Falcone se convirtió en una especie de vocero de la causa. Tras la detención de Patricio y el resto de los miembros de Callejeros, comenzó, junto a sus compañeros y con otros militantes para pedir por la libertad de Callejeros.

Las responsabilidades

En la parte superior del boliche, hay una placa metálica, donde se lee
Bartolomé Mitre al 3066.
LOCAL DE BAILE
CLASE “C” DE LAGARTO S.A
B MITRE 3060
La propiedad estaba a nombre Nueva Zarelux, dueña, además, del hotel Central Park, pegado al boliche. La habilitación para usar el local está a nombre de Lagarto S.A, sociedad que le alquiló a Chabán el boliche. Detrás de este entramado de empresas están  Raúl Vengrover y Rafael Levy, los verdaderos dueños del boliche, este último condenado a cuatro años y medio de cárcel.
Hoy Cromañón es un gigante de verde y rosa. Arriba se viste de negro y no es pintura. Unos chicos de unos 10 años juegan a la pelota en la puerta que hace las veces de arco. Las fajas de clausura se gastaron con el paso del tiempo aunque deberían haber estado mucho antes. La habilitación de Lagarto S.A se vencía una semana después de la tragedia, sin embargo, para los peritos el local “tendría que haber sido clausurado porque el material de su techo era altamente combustible”.
Otra de las razones por la que Cromañón debería haber estado cerrado es por el exceso de público. 1.037 era la capacidad permitida. Ese número se triplicó. La noche en que ocurrió el incendio había más de tres mil personas. Según El Movimiento Cromañón,  que nuclea familiares y sobrevivientes, la policía recibía cien pesos por cada quinientas personas extra que se permitía ingresar.
Pero Cromañón no era el único lugar en estas condiciones. Así lo demuestra el “Efecto Cromañón” : según una nota publicada por Juano Falcone donde señala que “durante el 2005 las clausuras se multiplicaron y la cantidad de boliches funcionando se redujo considerablemente: en mayo de ese año había 55, en diciembre, 67. Una porción mínima de los más de 200 que funcionaban a fines de 2004. Las clausuras, sólo en el rubro boliches, ascendieron a 370”.

La situación de Callejeros




En el 2009 se absuelve a Callejeros. Sin embargo, la Justicia tenía que encontrar responsables  para calmar a la opinión pública (principalmente a los padres que están en contra de la banda) y el 17 de octubre del 2012 la Cámara Federal de Casación Penal  emitió un dictamen contra de Callejeros, declarándolos culpables del incendio ocurrido el 30 de diciembre del 2004 en el boliche Cromañón, bajo una condena de 5 a 7 años de prisión. “Solo por tocar”, dice Javier.
El 20 de diciembre de del 2012 se ejecuta esa pena y los músicos son arrestados de forma inconstitucional.  Hace un año.

“Un procesado debe tener 2 instancias condenatorias para que se ejecute la pena, no una. Ellos tienen una absolución y una condena” explica en simple palabras el famoso “doble conforme” Juano Falcone. “Por eso nosotros decimos que la prisión en esta instancia es inconstitucional, ni siquiera estamos nosotros saliendo a poder discutir la inocencia y el pedido de absolución, estamos  pidiendo que el próximo tribunal que los tenga que juzgar los haga con ellos en libertad” dice el nieto de Estela.
Para Falcone, la justicia se encuentra con un problema mucho mayor si Callejeros es inocente “porque realmente lo que falló para que Cromañón estuviera abierto fue todo un engranaje con el que el sistema trabaja, convive y sigue fallando hasta el día de hoy”.
Sin embargo, el panorama de Callejeros se ve hoy por hoy mucho más claro. Carlos Casal, procurador fiscal ante la Corte, presentó 14 dictámenes para que se revise el falló contra la banda, donde se pide que se suspenda la ejecución de pena (osea que los músicos queden en libertad) hasta que no haya un falló firme. Falta ahora la opinión definitiva de la Justicia.
Este 20, se va a llevar a cabo un masivo abrazo a Tribunales a un año de la prisión de la banda, pero el hecho no va a quedar ahí. Hay en el país más de 20 movilizaciones simultáneas, para pedir por la libertad de Callejeros y por una verdadera justicia por Cromañon.
Para Javier “es más fácil culpar a los que están abajo que a los que están arriba. Contra el poder no podés.” Para él, necesitaban un preso, alguien que pague, y ahí está Callejeros. Algo que cuesta entender, dice y con razón, que “una persona que canta, que toca la guitarra, no mata a 194 personas”.


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Santuario Cromañon, un álbum en Flickr.



jueves, 26 de septiembre de 2013

Matar al pedo

Por Daiana Gimenez



-Mataron al pedo- dijo Kevin Molina. Tenía problemas con la R. Él pensó con 5 años que esa bala perdida que tanto lo había asustado había matado a un perro. Pero con sus problemitas para hablar, sin querer acertó. Mataron al pedo a Kevin, a su tocayo, a su amigo.

4 años después Zavaleta perdió a éste Kevin.  Fue un tiro a la cabeza, al pedo también.

Era un morochito flaquito de ojos achinados. Le faltaba un diente pero vivía sonriendo. Iba a tercer grado y también participaba del espacio de apoyo, a metros de su casa, que crearon los vecinos del barrio después de la muerte de su amigo.

Los tiroteos son moneda corriente en la villa. En el primero de la semana, por miedo Kevin se había escondido debajo de una mesada. No quería ver nada. Se acurrucó ahí esperando que el tiroteo cese mientras los vecinos llamaban a Prefectura para que actuara, pero se quedaron en la garita de brazos cruzados mientras los narcos ajustaban sus cuentas sin importarles que se cruzara.

El viernes 6 de septiembre la segunda balacera de la semana estalló en la villa de Pompeya. Kevin Molina, con sus 9 años estaba jugando afuera de la casilla de la tira 6, atrás de la Plaza Kevin,  que llevaba ese nombre en honor al chiquito asesinado en el 2009 y que éste Kevin había ayudado a construir. Ahí, afuera de donde vivía con sus hermanos y su madre, una bala lo alcanzó.

Quizá sí este tiroteo se hubiera desatado fuera de Zavaleta hoy sería tema de debate en la agenda en los grandes medios, pero sólo La Garganta Poderosa, con su periodismo de rimas, lo contó entre tristeza e indignación

- Toda Zavaleta está destrozada, llorando sangre y sintiendo que nada sirve para nada, que podemos marchar a tribunales o explotar en las redes sociales, pero seguiremos siendo "los marginales. ¿O van a decir que acaso fue un caso aislado? ¡Qué quilombo armarían si hubiera pasado en otro lado!- grita La Garganta en su Facebook.

No son casos aislados, que los chicos mueran en las villas es, lamentablemernte, bastante común. A Matías, al igual que a los Kevin, lo alcanzó una bala, a Luciano la policía. A María y Facundo la inoperancia y la falta de urbanización.  Quizá más anónimas son aquellas chicas atrapadas en la prostitución o aquellos que el Paco también los alcanzó. Estos son solo algunos de los casos que La Garganta desde su creación viene denunciando.

Otra de las revistas que viene denunciado lo que pasa en las villas es ¿Todo Piola?, una revista cultural creada dentro de una cárcel “a favor de que nos dejen a los villeros pensar y representarnos por nosotros mismos”. En su última editorial, ésta revista, encabezada por el poeta Cesar González, titulada “Lo que necesitamos es vida”, señala que hay “…muertos llenos de plomo policial, policía llenos de plomo villero, pibes llenos de muerte viejos llenos de muerte, viajes llenos de muerte…”.


Los medios hegemónicos ni los gobiernos de esto no hablan. Sólo son unos pocos medios, de origen villero, popular, los que gritan estas verdades. Pero nos los escuchan. Ni a los gritos de ¿Todo Piola? ni a los de La Garganta mientras siguen cayendo Kevins, Lucianos y Matías, al pedo.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Movilización Opus 9



Por Bárbara Dibene
Fotos y video: Álvaro Vildoza



Actualmente los trabajadores del Teatro Argentino de La Plata se encuentran en conflicto con sus autoridades y con el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, a quienes acusan de no escuchar los reclamos de los diferentes cuerpos artísticos y llevar adelante una política de ajuste y vaciamiento. Ante esta situación, y con el objetivo de lograr el apoyo de la gente, realizan desde hace ya dos meses movilizaciones y funciones gratuitas en la vía pública.

A las doce del medio día de hoy se cumplió la novena convocatoria y una nueva jornada de protesta de los trabajadores, que se mostraron indignados por las sanciones que recibió la orquesta por el levantamiento de la ópera La Traviatta que debía comenzar el 16 de este mes. María Rosa Hourbeigt, integrante del Coro Estable del Teatro Argentino, declaró que fue el director quien decidió suspender las seis funciones programadas y no el plantel, además de recalcar la falta de respuesta de las autoridades: "Hasta ahora el Instituto Cultural no se hizo cargo de nuestros problemas, exigimos pago en tiempo y forma, y una programación que responda a todo lo que el Teatro tiene capacidad para ofrecer".






Luego de un breve plenario, los manifestantes se dirigieron al anexo del Senado en 7 y 49. La primera intención fue entrar al lugar, cantar el himno y dejar un petitorio; pero esto no fue posible ya que se les cerraron las puertas. La decisión fue entonces dirigirse a la Cámara de Senadores, donde gracias a la intervención de Oscar Negrelli, diputado de la provincia de Buenos Aires por la Coalición Cívica, algunos trabajadores en representación de sus compañeros pudieron ingresar y tener una audiencia.

Los reclamos son varios, entre ellos la realización de una auditoria pública para verificar la situación administrativa, contable y patrimonial del Teatro; el pago adeudado a los trabajadores y el pase a planta; la planificación de una programación en la que se pongan en funcionamiento todas las áreas artísticas y técnicas; puesta en condiciones del edificio.

Fabiana Roma, integrante del cuerpo estable de Ballet, relató que en su caso lo que más les urge es el pase a planta, "tenemos 21 personas mensualisadas hace nueve años, las cuales necesitan con urgencia un puesto estable. Están en una situación precarizada porque sus contratos se renuevan anualmente y su trabajo depende totalmente del empleador". Por otro lado, la artista detalló que están pidiendo una prorroga para los puntajes de los bailarines que ya dieron concurso, "nosotros jugamos con la edad y en los nuevos concursos se plantea el límite de veintipico de años para presentarse":

Al cierre de la marcha, el delegado gremial por ATE Hugo Ponce invitó a los trabajadores a una Asamblea en el Teatro y al público a participar este lunes 2 de septiembrea las 11 de una movilización hasta la Casa de la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de instalar el tema en los medios de capital y nacionales.






Agradecemos a nuestros entrevistados y a Noelia Torres (http://albenpocaspalabras.blogspot.com.ar) por su colaboración durante la cobertura.

jueves, 15 de agosto de 2013

Una foto por día del peor año de mi vida



“Una foto por día del peor año de mi vida” es el nombre de el video subido a Youtube por una mujer serbia que muestra, gradualmente, marcas en su rostro y parte de su cuerpo.
Durante el 2012, cada día, Jedna se tomó una foto. En las primeras imágenes se ve una mujer feliz, sonriente y sin marcas, pero con el correr de los días la situación va cambiando, su sonrisa se desvanece y las huellas de la violencia aparecen en su rostro. Cada día esa violencia se vuelve más intensa. Al final, la joven sostiene un papel que dice: “Ayúdame. No sé si podré aguantar hasta mañana”.
Éste video, que ya superó las 5millones de visitas, ha generado una gran incertidumbre ya que no se ha podido comprobar si es un video casero o es parte de una campaña contra la violencia. Cualquiera sea su origen, su destino es claro: decirle no a la violencia contra las mujeres.


viernes, 9 de agosto de 2013

Desnudar la cultura de la violación

Bajo la consignada “De eso si se habla: desnudando la cultura de la violaciónLa Marcha de Las Putas Buenos Aires lanzó una campaña para visualizar la violencia(en forma de abusos y violaciones) “para mostrarla crudamente tal cual es y para que como sociedad reflexionemos sobre cómo avalamos y perpetuamos la violencia en lo cotidiano”.
La idea es que toda persona que haya sufrido la denominada "cultura de la violación" envié una imagen sosteniendo un cartel con una frase que le hayan dicho para demostrar, mediante testimonios personales, “que los abusos y su justificación no son fenómenos aislados sino que operan en el marco de una Cultura de la Violación...”
Las fotos son impresionantes.Éstas imágenes muestran que lamentablemente hay un tipo de violencia naturalizada e instaurada desde lo discursivo. Desde familiares hasta desconocidos en la vía pública, desde niños hasta adultos, todos, han contribuido a ésta violencia, ya sea ejerciéndola o justificándola, que muchas veces, es quizá lo mismo.











Un poco de historia

La primera Marcha  de las Putas en nuestro país se hizo en Agosto del 2011 para revindicar a las mujeres  y a su libertad de vestirse y desarrollar su vida sexual como quieran, sin que ello  justifique los abusos y la violencia, ya que una mujer, de ninguna forma, provoca ni busca abusos.
Las mujeres argentinas se inspiraron en las canadienses que en abril del mismo año crearon este movimiento, denominado también Slutwalk, en respuesta a los dichos de un policía quién en una charla sobre seguridad dijo sin escrúpulos que las mujeres deberían “evitar vestirse como putas para no ser violadas”
Hoy la Marcha es además un movimiento que busca "construir una sociedad de respeto en la cual la palabra PUTA sea sinónimo de mujer libre en lugar de ser una justificación para la violencia ejercida hacia la mujer"

Si queres enviar tu imagen, podes hacerlo vía mail: marchaputasbsas@gmail.com bajo el asunto: De esto si se habla

miércoles, 19 de junio de 2013

Pinceladas: una realidad visible

Por Daiana Gimenez


Argentina está cuarta en el ranking por siniestros viales en Latinoamérica. En los últimos 17 años murieron alrededor de 140 mil personas. Hoy familiares y diferentes organizaciones buscan concientizar visibilizando esas tragedias. Pintan Estrellas Amarillas en los lugares.




-Levantate- le decía Jorge a Jorge. Él no respondía. No podía.

Uno estaba de pie aunque borracho. El otro tendido en el suelo. Al costado su bicicleta. Metros atrás su familia que llegaba desesperada.

-Levantate- seguía diciendo pero ahora sin piedad lo pateaba, insistiendo con el pedido.

La gente del barrio escuchó el impacto. El griterío. Salieron de sus casas. Vieron a dos vecinos. Uno era Jorge Ángel López, con grado 2 de alcoholemia, el otro era Jorge Grassi tirado en la esquina de Almafuerte y Austria. En ese cruce una estrella amarilla hoy lleva su nombre.

En distintas rutas y puntos del país la historia se repite. De manera constante. Son otros los nombres y otras las historias. Otros Jorges. Pero es la misma estrella.

***
Ese domingo, al igual que muchos otros, Jorge Grassi había almorzado en la casa de sus suegros junto a su esposa y sus tres hijos. Por la tarde, tras la sobremesa, él se fue en bicicleta. Ellos por detrás en remis.

Esa misma tarde Jorge Ángel López había bebido de más, pero no le importó. Decidió manejar igual.

Ensenada está atravesada por el Canal Oeste, enfrente la avenida Almafuerte abre camino. Por ahí venia Grassi, un tipo robusto, de unos 37 años, trabajador municipal y DT de las inferiores del club donde jugaba su hijo mayor.

Llegando a la esquina de su propia casa a Jorge lo matan. López se llevó por delante a Grassi. La fuerza del auto lo levantó y su cabeza impactó con el techo del auto. El golpe le partió el cráneo. Dos paros cardíacos después falleció.

El Jorge ebrio, después de golpearlo, intentó escapar en el auto que usaba como arma.  Los vecinos, entre bronca y dolor, lo frenaron. No lo podían subir al auto de la borrachera que tenía. Una vez en el patrullero López fue a la comisaria. Estuvo un rato detenido: no para culparlo, si no para que se le pase la borrachera, y para que no lo agarren los vecinos. Que manejara en ese estado, que lo pateara y que intente huir era motivo suficiente como para que los amigos de Grassi quieran darle unos cuantos golpes. Pero solo sufrió una resaca.



Analia Grassi pinta. Se considera una artista decorativa. Es profesora. Sus cuadros, y los de sus alumnos, están colgados por su casa de artística ubicada en pleno centro de Berisso, que hace las veces de negocio y de taller. Ahí entre el olor a pintura, hay mujeres morenas de rasgos muy marcados, paisajes donde el agua corre y parece salir del cuadro, flores gigantes y delantales salpicados por doquier que sirven de escudo para cuando el arte ataca. Ella también tiene los rasgos marcados y por momentos la angustia le brota en ojos que contienen, al igual que sus cuadros, el agua que no quiere salir, pero que tampoco se puede disimular.

Pero la obra más significativa de Analia quizá no esté en su taller, sino en Ensenada, en la Avenida Almafuerte en el cruce con Austria, enfrente del canal.

Ella perdió a su hermano y el conductor sólo estuvo detenido un rato. Jorge murió en manos de “un asesino al volante, borracho y drogado, que sigue libre y seguirá libre” dice siete años después, mientras recorta papel adhesivo para unas letras de madera, con fuerza, con la impotencia que dan los recuerdos injustos. “Este era mi hermano” me dice acercándome un pequeño cuadro, que muestra de la imagen de un hombre morocho, con una sonrisa pequeña pero sonrisa al fin. “Esa foto la sacamos cuando mi hija cumplió un año” cuenta entre memorias y nostalgia.

Junto con amigos, vecinos y familiares, Analia organizó marchas para pedir justicia. Al principio eran muchos los que la acompañaban, con el tiempo fueron menos y menos. También hizo un blog y un diario que repartía por Ensenada con noticias de la zona y con estadísticas e información sobre vialidad. Lamentablemente nunca consiguió lo que pedía.

En su dolor, en su decepción, recurrió a las Madres del Dolor: “ahí me entero de como funciona la Justicia en estos casos, o mejor dicho como no funciona” dice la hermana de Jorge. También se puso en contacto con Teresa Mellano, integrante de la Red Nacional de Familiares de Víctimas de Tránsito quien le cuenta sobre una nueva campaña vial.

Desde la experiencia, Analia sostiene que la cuestión está en comprometerse, pero que esto pocas veces sucede. “Si a mí el 23 de Junio, las Madres del Dolor, o Teresa, me hubiesen llamado para participar de algo de esto, seguramente no iba a tener tiempo, iba tener algo mejor que hacer. El 24 pasa esto y me doy cuenta que si uno no involucra no hay solución”.

La Campaña Vial Estrellas Amarillas impulsada por Teresa Mellano junto con la Red y otras familias, consiste en pintar una estrella color amarilla en el lugar del accidente, no solo como homenaje a la víctima, sino también para generar conciencia. Teresa perdió a su hijo Paolo, un joven de 19 años, en septiembre del 2003, para el día del estudiante, cuando Federico Ferrazo corría una picada por las calles de Vicente López. 2 años después, pinta la primera estrella del país. En el 2007 se repinta esa estrella creando así la campaña “Estrellas Amarillas”.



Analia me cuenta del trabajo de Teresa, a la que pocas veces se le atribuye la idea de la campaña. Agarra su celular, y la llama para comentarle sobre ésta crónica y concordar una posible entrevista pero la charla se extiende. Le habla de un cartel. “No está más el cartel, nunca estuvo puesto” le dice. “Claro, yo quiero hacer el cartel. Me encantaría. Bueno voy a hacerlo, este año pongo el cartel. Dale, el 24 lo pongo” le asegura mientras corta. El 24 se cumplen 7 años de la muerte de Jorge, 7 años en que su asesino sigue libre. Para esa fecha piensa imitar una modalidad que se viene dando en Estrellas Amarillas; en vez de pintarlas, ahora también están haciendo señalíticas, puestas en las veredas, como las propias señales de tránsito, para visibilizar la cantidad de muertes que hay. La primera de estas señaliticas se coloca en Vicente Lopez, para los 7 años de la muerte de Paolo.

Hoy la campaña, además de ser declara de Interés Nacional por el senado, tiene adherentes en todo el país. Teresa cuenta que la idea de la campaña es que cada familiar pueda trabajar en su lugar, conociendo la problemática de la zona. Para ella, quienes quieren pueden “aportar su granito en educación y prevención, a través de la estrella, comprometiendo también a las autoridades del lugar”



En los últimos 17 años fallecieron en Argentina por hechos viales, alrededor de 140 mil personas, según la Asociación Civil Luchemos Por la Vida. En 2012, murieron en promedio 28 argentinos por día. Lo que equivale a un aula escolar promedio por día, a 3 atentados a la AMIA por semana. Números que no dejan de ser impactantes. Muchos de esas muertes son visibles hoy gracias a Estrellas Amarillas.

En un comunicado, en el que adhieren 31 ONG relacionadas con vialidad, lanzado el Día de La Seguridad Vial, el 10 de junio(2010), señala desde la experiencia que la“justicia dilata las causas…los acusados son eximidos de prisión…los juicios abreviados, las penas en suspenso, o peor aún la Probation, hacen de la seguridad vial una quimera”. Debajo del comunicado, una gran lista de muertos por hechos viales, con detalles sobre sus causas. Muy pocos llegaron a prisión. Otros ni siquiera llegaron a juicio.

-La justicia considera a los delitos de homicidios en tránsitos como delitos culposos- dice Teresa- Lamentablemente el obrar de ciertos sujetos, con total desprecio por la vida, deberían ser analizados en un marco diferente y sancionarse con condenas efectivas, cuando quien las cometió no hizo nada para evitarlos.

Para que esta realidad cambie, Oscar Albrieu (FpV), presidente de la Comisión de Legislación Penal, presentó un proyecto de ley que busca cambiar esta realidad modificando el artículo 84 del Código Penal y llevar de seis meses a cinco años e inhabilitación especial -por cinco a diez años- para quien “por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo, causare a otro la muerte”. Por otra parte, eleva el mínimo de la pena a dos años y seis meses y el máximo a seis años si las víctimas fatales fuesen más de una, o si el hecho hubiese sido ocasionado por la “conducción imprudente, negligente, inexperta, o antirreglamentaria de un vehículo automotor”.

Jorge Grassi, al igual que Paolo, falleció en un hecho vial, ya no en un accidente, sino en un incidente, producto de la imprudencia, de la negligencia. Estrellas Amarillas, considera que un accidente automovilístico debe ser considerado como tal, “cuando ocurre en circunstancias en que la velocidad que desarrolla el vehículo es la permitida, los cinturones colocados, el conductor en excelente estado y todas las otras precauciones que se deben tener en cuenta al asumir la conducción de un vehículo”. Cuando estas condiciones son vulneradas, deben ser llamados delitos viales.

***

La lucha de Teresa es la de muchos familiares que no solo buscan justicia, sino que también creen que hay que generar conciencia para que no haya más estrellas pintadas.

Es la lucha de la Analia quien cada tanto vuelve a ir a Almafuerte y Austria. Cuando tiene las fuerzas y los ánimos necesarios. Lleva un tarro de pintura amarilla. La acompaña la gente que quería a su hermano, o la gente que la conoce a ella. Pero le gustaría que no fueran los únicos. Lo que hace le debería importar a Ensenada, porqué quien mató a su hermano sigue manejando. Ella igual va, “en algún momento a alguien le va a servir y le va a hacer click”, dice con seguridad.

Se sienta en la calle, ahí, en el lugar dónde murió su hermano. Saca un pincel, y lo moja en la pintura. Mientras lo pasa por el cemento pinta recuerdos. Cada pincelada es uno. Ir le remueve muchas cosas personales, cosas que vivió con él, cosas que él le decía. Lo extraña, se lo nota en la mirada, en las manos manchadas, en la lucha cargada, que al igual que esa estrella a veces se desgasta, pero ella siempre la vuelve a pintar, convencida que algo puede cambiar.

martes, 4 de junio de 2013

Cuadro sinfónico de una protesta

Gentileza Paula Pérez de Eulate / Teatro Argentino

Por Bárbara Dibene y Álvaro Vildoza

La sala medio vacía fue compensada por la gran presencia de jóvenes, que haciendo uso del descuento del 90 por ciento para menores de 25 años, presenciaron el domingo 2 de junio el tercer concierto del Ciclo Anual de la Orquesta Estable del Teatro Argentino de La Plata. A ambos lados del escenario, dos carteles rezaban: "Planteles y estructuras" y "Pago a contratados".

El programa, que contó con la dirección de Carlos Vieu, incluyó en la primera parte una danza sacra y otra profana, y el “Preludio a la siesta de un fauno” de Claude Debussy; y “El aprendiz de brujo” de Paul Dukas. En la segunda, se desarrollaron los “Cuadros de una exposición” de Modest Mussongsky, piezas en piano inspiradas en los cuadros del pintor Víctor Hartmann; la orquestación fue realizada por Maurice Ravel.

Hay que destacar la fortaleza que demostraron los músicos y su infinito compromiso con la profesión. En el intervalo, previo a recomenzar la función, uno de los violinistas se paró frente al público para leer un comunicado sobre la situación que se vive en la institución. En principio, relató la falta de presupuesto que implica que los profesionales contratados, no de planta estable, ganen menos de lo que merecen y lo hagan fuera de término; a muchos de ellos se les adeuda sueldos por varios meses. Por otro lado, habló de las modificaciones periódicas de la programación, los problemas edilicios y la falta de mantenimiento del lugar.


Las responsabilidades recaen en el administrador del Teatro, Leandro Iglesias, el Instituto Cultural y las autoridades de la Provincia de Buenos Aires, a quien el violinista, en representación de sus compañeros, pidió una pronta solución. Para cerrar, declaró: “A pesar de no ser debidamente remunerados en tiempo y forma por su labor, el resto de las Orquesta se suma para que todos podemos disfrutar de esta obra, porque como artistas somos a ustedes a quienes nos debemos”.

La segunda parte fue ejecutada extraordinariamente en una sucesión de piezas relativas, como se mencionó, a los cuadros de Victor Hartmann, íntimo amigo del compositor que escribió la obra tras su muerte; cabe mencionar algunas como “Paseo”, “El viejo Castillo”, “Los jardines de Las Tullerías” y “Las catacumbas”, entre otras.

Transeúntes recomienda estar atentos a los próximos conciertos a desarrollarse y aprovechar los descuentos para menores de 25 años y estudiantes, docentes y no docentes de las universidades públicas nacionales. Para el resto de junio están programados otras dos presentaciones; el 16, Concierto para violoncello y orquesta, en Si menor, Op. 104 y la Sinfonía Nº 6 en Re mayor, Op. 60, ambas de Antonín Dvorák; y el 
30, el concierto sinfónico coral en el que se interpretará el Requiem de Gabriel Fauré y el Stabat Mater y Te Deum de Giuseppe Verdi.

Gentileza Paula Pérez de Eulate / Teatro Argentino

viernes, 5 de abril de 2013

Sobre cómo la lluvia no fue bienvenida




Restos de un piquete en 143 y 49

Por Bárbara Dibene

Sé que se dice y muestra mucho por estos días. Sé que todos permanecemos atentos a los pedidos de ayuda, muchos por las redes sociales, otros tantos por comentarios de conocidos. Hace más de 72 horas estamos en movimiento con trapo y lavandina en mano, con manos ocupadas ordenando ropa, con ropa mojada de limpiar paredes y pisos, con el piso apareciendo debajo del barro.

Sé que fui lenta, pero creo que hoy realmente tomé conciencia. El día del temporal, martes 2 de abril, simplemente noté una lluvia larga, pesada. Y noté mi imposibilidad de moverme de donde estaba. Fue el llamado desesperado de una pareja amiga la que me despabiló. Ellos caminando a oscuras entre medio metro de agua por 3 y 60, ellos entrando empapados, ella llorando, él teniéndola fuerte. Ellos contándonos del susto y la impotencia. Nosotros haciéndoles un té y mandándolos a bañar con agua bien caliente.

Esa noche fue oscura y ruidosa. No dormimos bien, las líneas de teléfono no andaban. Pero nunca imaginamos lo que al otro día íbamos a ver en los medios. Muertos. Desaparecidos. Casas destrozadas. Muebles en la calle. Bolsas y bolsas de basura. Comercios cerrados. Desesperación.

Hoy vi de cerca la zona del cementerio y me impresionó. Perder mucho duele, son años de laburo, de acopio, de elegir la ropa que te gusta y armarte la biblioteca. Es el refugio, el lugar en el mundo. No me lo imagino, pero lo veo.

Agradezco a todos los anónimos acercándose a ayudar, y a todos las amigos que hoy bancaron a la familia de otra gran amiga. Y recuerdo la necesidad de un estado fuerte, porque nuestra ayuda es una gran ayuda, pero faltan obras, inversión y planes a corto y, fundamentalmente, a largo plazo. Hay casas por construir desde cero; el abrigo y la comida son para el día a día, pero hace falta más y eso queda en manos de la municipalidad, provincia, nación. Amiguensé capos.

Gente gobernante no se abatate, hay voluntad de la gente, que haya interés, conciencia y plata de la suya.

domingo, 9 de septiembre de 2012

ContraTiempo, documental de Transeúntes



A mediados de abril de este año, la noticia sobre la clausura de Pura Vida inundó de malestar las aulas de la Facultad de Periodismo, contaminó la zona de Bellas Artes, y corrosió las relaciones de la naciente organización de músicos platenses con la Municipalidad. Días más tarde, enmarcado en el operativo "de nocturnidad", Control Urbano continuó cerrando bares y centros culturales de la ciudad de La Plata.

Estos episodios nos sirvieron a Transeúntes para empezar a indagar sobre la cuestión de las políticas culturales en la ciudad. Los llamados "cierres sistemáticos" fueron el puntapié para que investigáramos y diéramos con una notable y contradictoria falta de regulación del trabajo del músico. 

Del principal problema, la precarización laboral, se desprende el de que los artistas deban pagar para tocar a los dueños de los bares y boliches, abonar el sonido y ceder un porcentaje de las entradas vendidas. Por el lado del Estado, hasta no hace mucho tiempo, no había lugares destinados para que los intérpretes y compositores pudieran actuar, ni tampoco recibir alguna remuneración por su arte. Desde la Secretaría de Cultura y Educación, por contacto y coordinación con Músicos Platenses Organizados (MPO), se creó el Ciclo de Música Abierta en Vivo en el Pasaje Dardo Rocha en el que todos los viernes distintas bandas tocaban y cobraban por su actuación.

Desde mayo, un grupo de alumnos del Taller de Producción Audiovisual II y redactores de Transeúntes comenzamos a contactarnos con varios miembros de MPO, con Diego Cabana, dueño del Bar Pura Vida, asistimos a las asambleas de amigos y vecinos de Pura Vida y empezamos los contactos con la Secretaría de Cultura para poder entrevistar al secretario José Cipollone.

A la vez, el grupo de folclore litoraleño instrumental Ullónkuera se sumó al proyecto para que pudiéramos grabar sus ensayos y un show en el mencionado bar. Para esta actuación, con gran predisposición Diego Cabana abrió el lugar solamente para que pudiéramos filmar y tomar con prolijidad el sonido desde la consola.

En el documental la música convive con los problemas, los tironeos, las propuestas, los reclamos y las soluciones; su ritmo se acelera y se detiene, las obras se terminan, empiezan otras.


Contratiempoes una nota tocada fuera del momento rítmico fuerte. Es una voz luego de un silencio. Desfasada pero audible. Es el cierre sistemático de los escenarios de la música, es aquel silencio, pero es también la organización y el reclamo, es la respuesta dada más tarde. La nota que falta es la que todavía se espera, que se hace esperar, no en silencio porque resuena en promesas, en compromisos, en cambios.
El corto presenta la problemática de los músicos que se encuentran al final de sus ensayos sin lugar para tocar, en una ciudad siempre conocida como semillero de artistas, donde los bares son cerrados pero también donde centenares de intérpretes y compositores se organizan para luchar por dignas condiciones de trabajo.


Desde Transeúntes esperamos que con el documental ayudemos a que las voces suenen más fuerte y se contagien, se hagan coro y que quien deba dar aquella nota, Estado y privados, presentes a medias, la escriba de una vez y por decreto.


lunes, 2 de julio de 2012

Carta de un estudiante de medicina





Lectores de Transeúntes, escribo representando a 1300 compañeros aspirantes a ingresar a la carrera de medicina en la facultad de ciencias médicas de la ciudad de La Plata. Escribo para dar conocimiento de lo que está sucediendo actualmente. De los 1300 alumnos que nos presentamos a rendir los primeros 4 parciales de las materias correspondientes al primer cuatrimestre sólo 2 compañeros aprobaron los exámenes. Es decir, un 0.153% de efectividad.

¿Bochazo? La respuesta es no. Acá hay algo más que está sucediendo, estamos siendo víctimas de la irracionalidad de las autoridades directivas, diseñando un régimen predispuesto al fracaso, con el objetivo de reducir el número de ingresantes bajo el nombre de ‘Curso de formación de Recursos Humanos para el estudio de las Ciencias Médicas’. Dicho curso consiste en 4 materias cuatrimestrales, para poder presentarse a la evaluación final, para la cual el alumno deberá haber aprobado la totalidad de los contenidos de la totalidad de las asignaturas dictadas, tanto en el primero como en el segundo cuatrimestre, en alguna de las dos instancias de evaluación parcial. Según el puntaje obtenido en éste, ingresamos a Medicina o a Obstetricia. En caso de desaprobación de algún parcial o evaluación final se pierde el año lectivo, y al siguiente tenemos oportunidad de rendirlo nuevamente.

De esta forma se está violando el estatuto de la Universidad Nacional de La Plata artículo 20º, que “El ingreso a la Universidad Nacional de La Plata es de carácter libre e irrestricto.”

También se está ignorando la resolución 982 de la Facultad de Ciencias Médicas, que en sus artículos 17 y 18 otorga dos recuperatorios a cada parcial y una semana entre fecha y fecha. Es decir que los 1298 alumnos que desaprobamos los parciales, solo tenemos un recuperatorio, y no dos como esta instituido.

Esta presión a la cual estamos sometidos tienen sus evidentes consecuencias, falta de sueño , ansiedad, mal rendimiento en las cursadas atestadas de alumnos, y efectos económicos muy grandes. Dado que actualmente se necesita un mínimo de dos mil pesos mensuales para sustentarnos en un año lectivo, la mayoría provenimos del interior y algunos de familias muy numerosas. Esto representa un sacrificio muy grande de parte de nuestros padres para mantenernos, y en numerosos casos los alumnos trabajan para poder hacerlo.

En segundo lugar, queremos denunciar la irracionalidad de los profesores, dado que se evaluaron contenidos que no reflejan si poseemos conocimientos en las materias, principalmente en las dos asignaturas no troncales, (Historia de la Medicina, Comprensión de textos y Pensamiento Crítico) preguntas que contenían lenguaje técnico de economía y muy ambiguas la mayoría. ¿Es necesario conocer la deidad con forma de mosca/gusano/parasito de la civilización Babilónica? ¿Nos forma como mejor profesional conocer el mayor grado de denotación entre un gato montés y un lince? Paradójicamente ningún médico egresado de esta dependencia sabe las respuestas a dichas preguntas.

Acudimos a ustedes como último recurso, habiendo ya agotado todas las instancias administrativas y democráticas. Bajo la representación de nuestro centro de estudiantes han sido presentados numerosos pedidos para que se revean estos puntos que cite anteriormente, tanto en asambleas en el despacho del decano, así como en el consejo directivo. La respuesta es siempre la misma, atropello contra nuestros reclamos y representantes. Hasta fuimos tildados de ‘kiosqueros’ por el decano Dr. Jorge Martinez.

Es así como se fomenta un ingreso injusto, deshonesto y totalmente ilegal. Se juega con la voluntad y vocación de cada alumno de ser médico, y principalmente se pone en jaque la educación pública que tanto se pregona en estos días. En palabras de una de las mentes más lúcidas que existieron en la Argentina, el Dr. Rene Favaloro:

‘La vocación de medico es la profesión más noble que se puede elegir; no lo digo porque sea médico, creo que no existe nada más hermoso que practicar la medicina y ayudar a la gente en momentos difíciles, como cuando está enferma. Es una sensación infinita: la vocación de medico está dada para aquel que tenga la facultad de entregarse a sus semejantes en un momento muy difícil. Cuando estamos enfermos nos damos cuenta de lo difícil que nos resulta la falta de salud. No existe profesión más digna, más humana, mas llena de amor y amistad; es un sentimiento muy profundo.’

Lamentablemente los directivos de esta facultad no comparten los mismos intereses que los ingresantes. El fervor de ser médico no puede ser cuantificado con un régimen de estas características. No nos oponemos a que exista un curso nivelatorio, pero si a uno eliminatorio.





Para mayor información contactarse con quien les escribe.
En nombre de los 1300 alumnos futuros no-médicos,
Mateo Cobos.
DNI: 36.068.323